Hoy Domingo, con la mente más despejada, me encuentro acorralada entre lo que sé y lo que quiero pensar, entre lo que es y lo que quisiera que sea, básicamente estoy afrontando poco a poco mis temores, aquellos que he escondido de mí misma durante tanto tiempo. No es tan feo estar sola, sobre todo cuando sabes o esperas que sea un estado provisional y no permanente, porque ahí es cuando nos preocupamos, nos acosamos con recuerdos de compañías pasadas o nos empalagamos con nuestra imaginación, todo con el propósito de convencerte que todo está OK, eres una mujer que puede con todo, no necesitas una pareja que te complemente, que te recuerde lo linda que eres y sobre todo que eres especial, sin embargo cometemos las mil y una tonteras con tal de remediar nuestra preocupación, amontonando un “pasado oscuro”, el conjunto de desatinados especímenes que se cruzaron en nuestro camino y que aceptamos en nuestras vidas para no sentirnos solas. No que eras autosuficiente??
Cuesta reconocerlo, nos sentimos avergonzadas de nuestro miedo a la soledad, no queremos parecer seres patéticos que no pueden estar solos, sin embargo solemos ignorar los detalles más determinantes en las personas que nos brindan aquella anhelada sensación, ¿qué puede ser más dañino para una persona, jugar con su vulnerabilidad y apostarla a la ruleta rusa o aceptar sus miedos y tratar de entender de dónde provienen? Sin duda cometemos muchos errores, cuántas veces sabías que no debías llamar pero aún así lo hiciste o cuántas otras pusiste en bandeja tus sentimientos sin siquiera pensarlo o hacer que le cueste conseguirlos, espero que no sean demasiadas veces porque significa que aún no has atendido la causa de tus problemas.
Aléjate del volcán antes que explote, donde reconozcas problemas mantén tu distancia, no te dejes vencer por tus miedos, sabes lo que te hace bien y lo que te hace mal, si puedes distinguir entre ambas cosas eres capaz de tomar decisiones informadas y mantener los malos elementos de tu vida, aquellos que te hieren y por los que no tienes que pasar. No es culpa de nadie que ciertas personas no sean para una, que sean material dañado por así decirlo, es más el daño que pueden hacer que lo positivo que puedan dejarte. Simplemente no estoy dispuesta a caminar por campo minado, donde más es lo que puedo perder que lo que puedo ganar, me ha bastado este fin de semana para saber que me precipité en mis conclusiones y estoy cansada de situaciones raras e incómodas, no me interesa hacer sentir cómodos a los demás, no es mi papel ni mi deber que el resto se sienta bien, a pesar que yo no. Me debo a mí misma más atenciones, más cuidados, el resto puede esperar, basta de inseguridades, de preocuparse en lo que las personas piensen de mí, es más todos deberían dejarse de bullshit y actuar cómo realmente se sienten, sin falsas pretensiones.
No voy a ser indulgente, yo puse la piedra en el camino y con ella tropecé, sin embargo lo intenté, me di el lujo de pensarlo, de soñarlo, tuve buenas intenciones (demasiado buenas), quizás nunca lo sabrá, probablemente es lo mejor, a veces simplemente las cosas no están destinadas a ser, aún aquellas que realmente queremos. Por eso me siento contenta, hubiera sido muy fácil, me hubiera malacostumbrado, algo tan importante no puede ser tan simple, así que ahora sí empieza el reto, la verdadera lucha, quizás lo más duro que haya tenido que hacer hasta el día de hoy, no pensé que fuera tan difícil decir adiós, nunca tuve que hacerlo, pero lo hecho, hecho está y no me queda más remedio.
Mi perseguidora ha consistido en confirmar mis sospechas, no estaba tan cool como pensaba y ahora que lo sé no puedo ignorarlo, por más duro que parezca sé lo que debo hacer, de una vez por todas, sin escala de grises. Gracias por todo, pero esto fue the end.

No hay comentarios:
Publicar un comentario